Una tarde Zen

Yuto se encontraba sentado en el jardín del sangha con los ojos medio cerrados y el cuerpo absolutamente inmóvil. A su alrededor el verde de las plantas se escondía, reaparecía y brillaba igual que si aquéllas estuvieran entregadas a un concierto vespertino de colores, conjuntando notas de sereno rebote en las pupilas de un observador … Sigue leyendo Una tarde Zen