El vuelo de la mariposa

Toda la vida de dios había estado allí aquella columna de cristal. Era redonda y tenía el diámetro justo como para que pudiera abrazarla y sus manos se tocaran en el otro extremo del abrazo. La recorrían dos surcos que la rodeaban igual que dos anacondas que reptaran hasta el infinito, que es donde se … Sigue leyendo El vuelo de la mariposa